lunes, 1 de octubre de 2012

Amor idealizado

Buscamos amores de película, que nos dejen dibujen una sonrisa de oreja a oreja, nos ponga cara de idiotas, nos corten la respiración y nos obliguen a hacer auténticas locuras. Queremos sufrir por amor.. algo así como Romeo y Julieta. Un amor puto, de cuento de hadas, con un apuesto príncipe que sea romántico y se desviva por nosotras, y una atractiva muchacha dispuesta a hacer lo que sea por su chico. Queremos eso, un amor eterno que se recuerde cuando halla pasado un tiempo. Porque.. ¿quién no ha fantaseado alguna vez con el futuro?

 Lo que no sabemos es que en realidad el romance de Romeo y Julieta duró solo tres días y acabó con seis muertos.. y es que en realidad la mayoría de los romances apasionados acaba así, con unos cuantos corazones rotos y con largas temporadas de desesperación y tristeza permanente. Y todo el amor que sentíamos hacia esa persona se vuelve odio irracional que te acaba consumiendo por dentro hasta que acabas explotando. (Sí, todo muy tétrico)

Y todo es culpa de las películas de amor.. bueno, de algunas películas de amor como El diario de Noa.. por favor nadie se cree ese final.. en la vida real esa pareja hubiese roto ese mismo verano pero claro.. es cine. Hay que ver películas como 500 días juntos en la que la tía es una manipuladora que no sabe lo que quiere y que tiene al pobre chico loco perdido.. al final le acaba dejando chafado.. siento si no la habéis visto y os he desvelado el final. También hay que ver películas '' Post-data te quiero'' en la que el amor de tu vida muere y no puedes hcer nada para remediarlo.. hay que ver películas que nos muestren como es la realidad y no nos vendan esa imagen distorsionada de la realidad, ya que acabamos majaretas de tanto buscar a nuestra media naranja.

Y lo que yo digo es que si no hay una media naranja habrá  un medio limón, o una media papaya, o incluso una media sandía y que todo llega a su debido tiempo, sin prisas. Cuando menos buscas algo llega.






No hay comentarios:

Publicar un comentario