Muchas veces estamos tan emocionadas con algo o alguien que no nos damos cuenta de las señales, esas señales que nos indican que algo no va bien, que algo nos va a hacer sufrir, esas señales que nos avisan de si alguien se va a quedar o se va a ir. Muchas veces bloqueamos esas señales engañándonos a nosotros mismo con frases tipo '' Estará muy ocupado'' o '' Ya me llamará''. Cuando esto pasa comienza la crisis, entramos en un estado psicótico y nos obsesionamos con esa persona por el simple hecho de que no nos ha llamado. Intentamos no parecer desesperado y mandamos un Whatsapp casual poniendo '' Qué es de tu vida?'' cuando en realidad queremos decir '' Por qué no contestas a mis llamadas''. Tras arrastrarnos unas cuantas veces nos damos cuenta de que esto no merece la pena y que esa persona no merece la pena. Hay un fácil remedio para esta gilipollez repentina que a todos nos ha entrado alguna vez; consiste en no ilusionarse con nada ni nadie, pasar de todos. Si quieren hablar contigo que te hablen ellos primero, si quieren quedar que te llamen y si quieren formar parte de tu vida que se esfuercen y no aparezcan solo de vez en cuando con una sonrisa encantadora que en realidad camufla unas intenciones poco honestas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario