Tiempo al tiempo. Ya llegará el día de enamorarnos de forma irracional, de tener la sonrisa de idiota todo el día, de estar a ''tres metros sobre el cielo'', de quedarse horas y horas mirando a esa persona, de no odiar las películas románticas, de compartir el postre y de suspirar cada vez que veas a esa persona. A todos nos va a llegar ese momento. Pero tiempo al tiempo, hasta que eso suceda hay que vivir al límite, sin pensar en las consecuencias porque si hay algo que he aprendido es que nadie va a pensar en ti, por lo tanto tú no debes pensar en nadie. Ahora es el momento de salir, beber, amar durante solo una noche, probar, disfrutar, de levantarte de la cama y pensar ''¿joder, quién es este tío?'' (siempre con precaución) y no preocuparse de lo qué dirán. Cada cosa a su debido tiempo y supongo que lo bueno se hace esperar, aunque no tengo ninguna prisa.


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